viernes, 13 de marzo de 2020

Me callo porque soy un lacayo...¿parte 2?

¿El silencio en realidad otorga? Muchas veces pienso en eso, de hecho lo he escuchado un montón de veces decirlo por parte de personas cercanas a mi que no piensan quedarse con la ultima palabra. Aunque últimamente he meditado el hecho de que tal vez esto no sea cierto y que más bien puede ser a veces la mejor decisión que se puede tomar, aún esta pareciera no serla.
El tiempo avanza y me doy cuenta de todos aquellos momentos que marcaron este año, momentos que fueron buenos y fueron malos.
No sé si está bien pero a veces, solo a veces, me gusta tomar un tiempo para hundirme en esos momentos malos, aquellos que me hubiese gustado cambiar algo, ya sea por error mío o por esas cosas de la vida.
Cuántas cosas cambiaría, uff bastantes. El solo recuerdo de esa sensación de impotencia al no poder cambiarlo sube por mi espalda.
Un perdón, una explicación, ninguna palabra o acción basta para arreglar las cosas de pasado, porque eso son...pasado.
Una vez una persona muy inteligente me dijo: "acciones>>>>palabras". Siempre había escuchado esa frase antes pero no le atribuía un significado más allá de lo literal, ni la cuestionaba.
Cómo ya dije, no hay palabra ni acción que se pueda hacer para arreglar el pasado como tal, simplemente ya pasó y dejó su huella. Pero si puedes encausar el futuro.
Un  "lo siento, un te amo, un "estaré siempre ahí para ti" no es nada si no va acompañado de algo que lo demuestre, por más pequeño que sea pero que lo demuestre.
Algo raro de recordar estos momentos amargos, casi al punto de autocompadecerme es que siempre termino sientiendome reconfortado (no si se aplique a otros casos), o al menos lo suficientemente inspirado como para mover mis próximas fichas de forma cautelosa y aprender a no repetir estos errores.
Siento que vendrán cosas muy buenas y también malas, pero volveré a hacer lo mismo, para convertirlas en buenas, o lo que se pueda.

domingo, 6 de octubre de 2019

Por que soy asi*

En la mayoría de las historias hay un villano, el "malo" de la película. Normalmente el "malo" es malo simplemente por el hecho de que debe serlo para darle equilibrio a la historia. El "malo" tiene intereses sumamente turbios y retorcidos que desea alcanzar y no le importa hacer daño a los demás para lograrlo, es más, le gusta hacer daño en especial al protagonista.
Nunca se ahonda en los verdaderos intereses o problemas del villano, solo asumimos que así es y nada más.
Lo digo porque al parecer el malo soy yo...
Muchas veces he sentido la frustración de ser considerado el villano de la película, ser aquel en la historia que hizo daño al "protagonista"... y la verdad es que sí le hice daño, pero no porque fuera el "malo".
Cometer errores no es malo, uno va aprendiendo de ellos, el problema es cuando involucran a otras personas...
No sé como sentirme al respecto, pareciera como que sin querer hiriera a los demás sin darme cuenta. Precisamente sé las decisiones que debo tomar, lo malo es que no importa si sean las correctas, siempre causan daño al fin y al cabo. Hacer el esfuerzo por solucionarlo irónicamente no es una "solución", porque todo se llega a complicar más. Entre malentendidos y mal interpretaciones todo se jode mucho más.
A veces siento que tropezara con la misma roca todo el tiempo, luego me doy cuenta que no es la misma, sino que son otras nuevas las veces que vuelvo a joder todo.
No queda de otra, debo asumir las consecuencias de mis actos así haya hecho todo lo posible para evitarlos. Soy un villano más en otra historia y lo seguiré siendo en futuros capítulos.
Son las 2 am, es hora de dormir.

jueves, 18 de julio de 2019

En algún momento...

Hace dos días que me corté el cabello. Me levanté por la mañana y traté de acomodar mi cerquillo como siempre lo hacía y que sorpresa me dí...cuando ya no estaba. Me veo al espejo, tengo el cabello corto pero en mi cabeza aun se encuentra la imagen de mi yo de hace dos días.
Soy el mismo, no me veo tan diferente que con el cabello largo pero no me siento yo, o no al menos el de siempre.
Al pasar el tiempo vamos cambiando, me puse a pensar en que he cambiado desde mi ultimo cumpleaños o desde que salí de la secundaria o desde que inicié la primaria o incluso desde que jugaba con mis compañeros en el patio del inicial. Estos cambios a veces imperceptibles pueden llegar a ser muy drásticos y con un gran peso en nosotros. 
Tal vez tú te puedas sentir desconcertado de lo rápido que pueden cambiar las cosas. Un día dejas de ser esa persona tranquila y algo tímida para convertirte en una persona más arriesgada a probar cosas nuevas, muchas de esas no tan "correctas".
Todo esto se pasa sin darse cuenta hasta que llega ese momento. Tal vez un momento a solas en el cual tomas conciencia de todo, tomas conciencia que ya no eres tú. Por un lado, quieres volver a ese preciso momento en que todo comenzó a cambiar para empezar de nuevo. Por el otro, sientes que el cambio fue algo muy bueno y necesario.
No hay por que sentirse tan mal con las cosas que uno hace. Las acciones definen momentos, no personas. Aún así creas que estas yendo por un "mal camino" igual tienes la chance de cambiar el rumbo.
No solamente tu has cambiado querido amigo(a), la gente alrededor tuyo también se mueve. Van y vienen como las olas del mar. 
Parece que ahora entiendo mejor el significado de esta frase. Las personas no solo van y vienen, ellas también pueden ser reconfortantes como olas tranquilas o revolcarte como tsunamis. 
A veces es necesario volver la orilla y ver el panorama hasta que sea seguro volver a entrar al mar. No importa cuanto demores en volver. En algún momento lo harás.
En algún momento...

lunes, 13 de mayo de 2019

Punzadas en el corazón

Soy un joven adulto saludable que ama hacer ejercicio y correr por las mañanas antes de ir a estudiar. Tomo ocasionalmente, no fumo ni uso drogas.
Pero algo anda mal en mí. Me duele el corazón.
No es nada fisiológico, estoy seguro de eso ya que todos mis EC han salido normales.
En las noches o en mis momentos de soledad los recuerdos me invaden, recuerdos de un pasado no tan distante que podría haber sido ayer donde me encontraba feliz, me encontraba yo.
El tiempo avanza y avanza, pero siento que me gana por momentos. Me siento cómo esa persona que hace un millón de cosas al mismo tiempo y de la nada se detiene un segundo para tomar aire. Lo malo es que ese segundo tan lleno de nostalgia se me hace infinito. Tan infinito que me gustaría estar aún presente en el, pero eso ya no será así.
No puedo volver atrás y eso me agobia. Aún siento que parte de mi está allí y no quiere ponerse al día con mi yo del presente. Hago todo lo posible para que esto suceda. Pero muy en el fondo sé que no quiero hacerlo.
Este pasado es algo que me completa de cierta manera, me hace sentir yo. Y aunque por momentos me deprima por su ausencia, sé que este nuevo yo seguirá superponiendose cómo las capas de una muñeca rusa en donde el chiste está en guardar más capas de mi mismo y al separar todas, encontrarme por completo.
Los pequeños punzones en mi corazón seguirán, no hay forma de que desaparezcan por completo. Pero si puedo escucharlos y entender que soy humano y es normal sentir estas cosas. Todos somos experiencias andantes.
No está mal querer ocultar experiencias del pasado, en especial si tienen un sabor amargo al recordarlas. Pero siguen siendo parte de uno y estaran ahí, cómo esa pequeña mugre en las rendijas que nunca sale al lustrar los azulejos. Capas y capas de recuerdos se acumularan hasta el final de nuestras vidas.
Y ahí estaremos, recordando con gran nostalgia nuestros mejores y peores días con un agridulce sabor en la lengua.

jueves, 21 de febrero de 2019

¡Que casualidad!

Me he topado con mucha gente la cual dice no creer en lo esotérico ni en la suerte. Me parece muy interesante el hecho de asumir que los sucesos son provocados por nosotros mismos en orden de obtener algo. Sin embargo, últimamente he empezado a cuestionar eso y a creer en que en algunos casos, las casualidades si existen.
Imaginemos que vamos de camino al trabajo, siguiendo la misma ruta de siempre, tomando el mismo bus, etc. Durante el trayecto nos topamos con miles de personas a las cuales no les damos importancia. Tampoco nos importa lo que sucede alrededor a menos que este nos llame fuertemente la atención. En ese camino el cual no es tan relevante para nosotros es posible que casualmente nos tropecemos con alguien sin querer. Puede ser porque decidiste esperar un semáforo de más o te detuviste en el puesto de periódicos a ver si tú equipo de fútbol favorito habha ganado el clásico.
La verdad es que esos escasos minutos o segundos hayan influido sin que nos diesemos cuenta en aquel encuentro con esa persona.
No obstante, no le préstamos mucha atención y seguimos adelante hasta llegar al trabajo.
Todo se desempeña con la misma rutina de siempre y es momento de salir. Tomar el mismo bus en el mismo paradero a una hora similar, pero nos quedamos hablando con un compañero mientras esperamos que su bus lo recoja. Una vez esta persona se fue, abordamos nuestro bus que justamente pasaba por ahi. ¡Que suerte! Podríamos decir.
Subimos y nos percatamos que está la misma persona con la que nos topamos horas antes. Nos sonríe amigablemente y nos invita a sentarnos a su costado en un asiento libre convenientemente.
La charla se vuelve muy amena hasta que llegamos a nuestro paradero. Al depedirnos, la otra persona nos dice sus datos para mantenernos en contacto.
Puede que ahi tengamos al amor de nuestra vida tal vez.
Muchas cosas mas seguirán pasando sin que nos demos cuenta o intentemos hacerlas. Estas pueden ser buenas o malas pero el hecho está en que cada nueva acción conllevará a infinitas posibilidades con aún mas infinitas posibilidades a su vez.
Suena confuso pero esto me hace creer que tal vez si bien es cierto no tenemos completo control de estás casualidades y puede que la "suerte" exista para que sucedan alguna de ellas,  las cosas siguen un orden por algo. No sabemos exactamente que es lo que nos quiere decir el "destino" pero mueve sus influencias para que sucedan por algún motivo en especial, uno que aporte profundamente nuestro ser y tenga impacto en las decisiones que en un futuro tomaremos.
La vida es como un domino gigante en el cual la mas pequeña acción mueve grandes consecuencias.
No sé que vendrá ahora, solo sé que es por algo.

jueves, 17 de enero de 2019

Lo que viene y se va

Como esa brisa ocasional de verano
cuando estas cerca se asegura la paz
una paz que no significa quietud;
se mueven las ramas, se mueven las hojas
todo se llena de vida,
te vas y todo se hace pesado;
el sol me sofoca
cada segundo se hace una eternidad,
hasta que vuelves;
me tranquilizo
aunque sé que te irás

domingo, 30 de diciembre de 2018

Happy New Year bitch!

Feliz navidad y próspero año nuevo escucho siempre decir en todos lados como si fuera la cereza del pastel en cualquier evento o programa en estas épocas del año. La verdad es que el año se acaba y con ello nuestras metas propuestas a su inicio. Muchas de ellas, claro, sin cumplir.
Es gracioso como pensamos planificar 365 días en solo 10 minutos antes de llegar a las 12, cómo si al tenerlos en una check list fuéramos a cumplirlos si o sí. Aunque al final sabemos que serán pospuestos para el año siguiente o el siguiente o el siguiente...
También hacemos nuestro "balance anual" de aquello que hemos vivido.
La verdad este año fue bastaaante diferente a lo que me proyectaba. De hecho fue un desorden total, sucedieron cosas que ni me las imaginaba posibles de pasar. Peor que el Crack del 29. Se podría decir que estoy aliviado de que por fin se acabe.
Ciertamente no soy el único que piensa que su año fue una mierda. Pero tal vez uno de los pocos que pueden decir I loved that shit!
Ok tal vez no haya pensado eso el año entero. Confieso que como es muy posible que la hayamos pasado muy mal.
Tuve episodios muy bonitos como lo fueron a nivel académico y cultural donde mejoré bastante mis promedios y me empape de nuevas cosas ya sea de información como de arte. Experimenté cosas nuevas, probé cosas nuevas, hice cosas nuevas.
Mi contexto tal vez no fue el mejor, momentos tensos en la política de mi país y uno de los problemas más graves pienso yo, LA VIOLENCIA.
Y menciono esto porque sí, le tomé una mayor importancia a estos temas que antes no tocaba. Comprendí que no soy inherente a ellos y que todos debemos de poner un poco de nosotros cada día para cambiar nuestra realidad y no solo quedarnos mirando como solía hacer.
Se podría decir que he crecido bastante personalmente, de hecho todos lo hacemos aunque no nos demos cuenta, pero probablemente como también he tocado fondo. O casi.
Hubieron decisiones que no fueron las mejores, tal vez producto de actitudes nuevas que sigo descubriendo en mi y debo manejar.
Gente vino y gente se fue. Lastimé y fui lastimado.
No todo fue tan malo porque pude ver las cosas desde una perspectiva distinta donde a veces es mejor el bien de los demás.
Dejo estas ideas muy generales porque sé que quien esté leyendo puede haber pasado por todas estas cosas y lo importante aquí no son los detalles sino las sensaciones producidas.
Todo es pasajero y somos nosotros quienes le damos sentido a nuestros proyectos y también a nuestros desaciertos con los cuales podemos tomar nuevos impulsos. Todo puede mejorar y también puede empeorar, pero nunca para siempre.
Por más jodido que pudo ser este año, siempre tenemos la oportunidad de mejorarlo y tomar lecciones de este por mas malas que sean.
¿Mis deseos para el otro año?
Vivir y seguir viviendo
¿Y el tuyo?