Se dicen que polos opuestos se atraen. ¿Cuál es el chiste de estar con alguien igual a ti, no? Sin embargo, que sucede si dos personas son tan pero tan diferentes, ¿esta regla se cumpliría?
Tal vez el sentimiento entre las dos partes sea lo suficientemente fuerte como para mantenerlas juntas durante mucho tiempo. Existen infinidad de casos donde la relación funciona y se afianza ¿Pero que tal si aún no han iniciado la relación? ¿Valdría la pena intentarlo siendo tan diferentes?
Puede ser que con el pasar del tiempo lleguen a gustarle las cosas del otro, a actuar de la misma manera incluso con las mismas expresiones y bromas.
Entonces, ¿no dejaría de ser la misma persona quien inició la relación?
Pues en parte sí. Estar en una relación no significa perder la esencia de lo que uno es por sí mismo ni cambiar por la otra persona.
Estar en una relación significa aprender del otro y conocerlo (no copiarlo) para poder crecer ambas partes juntas por igual, sin que ninguna se aproveche de la otra.
Significa compartir, no solo materialmente, sino en la intimidad, compartir los logros y fracasos de ambos, sostenerse el uno al otro, apoyarse.
Significa ser uno con la otra persona, aún en las diferencias siguen siendo un equipo.
Hubo un motivo desde el principio por el cual ambos se sintieron atraídos. Esa debe ser la base de la relación, recordar siempre cual fue el punto de partida de una bonita aventura.
No obstante, no todo siempre es color de rosa. Puede ser que a pesar de todo, el simple sentimiento no baste y ambos no estén destinados a estar juntos. Pero esto no significa que todo este acabado, se puede dar la oportunidad para entablar una gran amistad. Una del tipo inseparable y que perdure con el tiempo.
¿Qué pasa con la pregunta sobre si vale la pena? Pues... eso ya queda en cada uno. Además no tiene nada de malo si no funciona.
Al fin y al cabo, la amistad también es amor...
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