El amor puede llegar cuando uno menos se lo espere, un viaje, una fiesta, hasta por Internet, pero llega.
No puedo hablar mucho de amor, no se exactamente como explicarlo tampoco, solo sé que esta ahí presente en sus múltiples formas. Y seguiré aprendiendo.
En este momento puedo recordar muchos nombres, que en su momento producían sentimientos muy fuertes en mí. Incluso, puedo a llegar a sentir un poco de eso ahora mismo.
No se si es para bien o para mal pero sé que si algo no se llegó a dar es por algo, a lo que viéndole el lado bueno deja muchas enseñanzas. Todo esto nos deja una lección muy importante y nos hace crecer en varios aspectos. Esto no significa que uno cambie por alguien mas, lo que me refiero es que se necesita de un momento especifico que produzca ese cambio, que nos hace mejorar para nosotros y por nosotros.
Suena en mi cabeza un nombre, sí, me refiero a ti.
No sabes la alegría que produces en mi cuando recibo un mensaje tuyo, ni menos la emoción al verte.
Brillas y brillas tan lindo, solo eso puedo decir, porque más palabras no pueden expresar exactamente lo que hay aquí.
Tal vez este post siga cuando tu no estés, pero más que eso, quiero que quede claro el sentimiento que aun perdurará en mi recuerdo.
lunes, 16 de julio de 2018
domingo, 8 de julio de 2018
Me callo porque soy un lacayo...
¿No les ha pasado que quieren decir algo pero no tienen las palabras para describirlo? o ¿cuándo piensan tener las palabras para decirlo, se malinterpreta?
Bueno, es muy difícil saber como la otra persona podrá interpretar un mismo mensaje. Puede depender de cómo lo digas, en qué momento lo digas o bajo cual contexto.
Muchas veces, estas dos últimas características pueden ser determinantes, en especial si aquello que uno quiere expresar, lo hace tarde.
Un "te quiero", un "me gustas", un "lo siento", un "gracias", un "quiero intentarlo contigo", a su tiempo, puede hacer la diferencia. Se suele decir "más vale tarde que nunca", pero a veces ese tarde puede serlo demasiado.
Pensar en lo que se dirá es muy difícil, en especial si se quiere expresar un sentimiento. Uno ni siquiera tiene claro lo que siente y piensa en etiquetarlo.
Puede sonar absurdo pero el mismo hecho de reconocer la duda frente a la otra persona, puede ser interpretada como desinterés, cuando eso no es así. Aún así uno pueda encontrar las palabras indicadas para decirle a aquella persona lo que de verdad piensa, si esta no quiere entender, entonces no servirá de nada.
El viento podrá llevarse las palabras de nuestra boca, pero el sentimiento que causó en la otra persona no.
Son en estos momentos cuando resuena en mi cabeza aquella frase de Ludwig Wittgenstein que dice: "De lo que no se puede hablar, es mejor callar", que si bien es cierto él lo atribuía a los significados extralingüísticos, parece que puede ser aplicado a otros campos.
Sé que no soy el único que hubiera querido decir algo o no a alguien y muchos desearían poder volver atrás en el tiempo para cambiar las cosas. Pero no, yo no pienso eso, creo que todo sucede por algo.
Solo queda esperar por lo que venga y rogar que las palabras correctas estén en el lugar correcto, en el momento correcto.
Bueno, es muy difícil saber como la otra persona podrá interpretar un mismo mensaje. Puede depender de cómo lo digas, en qué momento lo digas o bajo cual contexto.
Muchas veces, estas dos últimas características pueden ser determinantes, en especial si aquello que uno quiere expresar, lo hace tarde.
Un "te quiero", un "me gustas", un "lo siento", un "gracias", un "quiero intentarlo contigo", a su tiempo, puede hacer la diferencia. Se suele decir "más vale tarde que nunca", pero a veces ese tarde puede serlo demasiado.
Pensar en lo que se dirá es muy difícil, en especial si se quiere expresar un sentimiento. Uno ni siquiera tiene claro lo que siente y piensa en etiquetarlo.
Puede sonar absurdo pero el mismo hecho de reconocer la duda frente a la otra persona, puede ser interpretada como desinterés, cuando eso no es así. Aún así uno pueda encontrar las palabras indicadas para decirle a aquella persona lo que de verdad piensa, si esta no quiere entender, entonces no servirá de nada.
El viento podrá llevarse las palabras de nuestra boca, pero el sentimiento que causó en la otra persona no.
Son en estos momentos cuando resuena en mi cabeza aquella frase de Ludwig Wittgenstein que dice: "De lo que no se puede hablar, es mejor callar", que si bien es cierto él lo atribuía a los significados extralingüísticos, parece que puede ser aplicado a otros campos.
Sé que no soy el único que hubiera querido decir algo o no a alguien y muchos desearían poder volver atrás en el tiempo para cambiar las cosas. Pero no, yo no pienso eso, creo que todo sucede por algo.
Solo queda esperar por lo que venga y rogar que las palabras correctas estén en el lugar correcto, en el momento correcto.
Dancing in the dark
Es curioso, cómo incluso al estar en una "reu", uno puede sentirse tan solo.
Miras a los costados y puedes encontrar diferentes tipos de personas con distintas actitudes. Muchas de ellas se enfocan en conversar o bailar hasta no poder más. No falta el grupo de amigas que bailan entre ellas y no porque nadie las quiera sacar a bailar, sino que ellas mismas quieren estar juntas para cuidarse... Y contarse uno que otro chisme por ahí.
También están esas personas que como cazador, buscan su presa y trazan su plan para llegar a ella. Poco importa si esa persona está con alguien o no, o aun peor, ese "alguien" se encuentra en la misma fiesta.
Pero volviendo al principio, siempre hay ese alguien, que mientras esté en grupo todo marcha normal, pero si por esas razones de la vida, lo dejan solo un momento, su mente queda en blanco.
O tal vez no en blanco y solo se pregunte lo mismo que yo en estos momentos que estoy sentado en un sofa al costado de un parlante a todo volumen.
Todo esto mientras miro "discretamente" a la chica que me atrae y creo que ella tambien lo hace, al menos a mí parecer, y lo hace de una forma muy particular, con esa mirada hipnotizante, incluso hasta intuyo que le gusto un poco, pero dudo que eso lo llegaré a saber... Ok volviendo al tema ¿Por qué eres tan gil y no solo la sacas a bailar y ya? Estarán preguntándose. Pues yo prefiero proceder de otra manera, tal vez una que a pocas personas les parezca "interesante", que es solo ser yo mismo y hablar, no contar grandes anécdotas, solo hablar, dejar que fluya de improviso, no tener nada preparado.
Ir a caminar, sentarse en un parque o algún lugar tranquilo, solo los dos y hablar, considero es incluso mejor que ir a una fiesta.
No digo que no es grandioso pasar un momento divertido y de locura pero a veces los pequeños momentos pueden tener significados más profundos. Momentos donde el tiempo parece no bastar, dónde se puede conocer a una persona mucho más y sin ni siquiera tocarla.
Es gratificante ese sentimiento de escuchar y ser escuchado. Dónde te das cuenta que no estás solo a pesar de que solo se esté con una persona, a diferencia de estar rodeado de multitudes y sentirse perdido entre tantas almas.
Miras a los costados y puedes encontrar diferentes tipos de personas con distintas actitudes. Muchas de ellas se enfocan en conversar o bailar hasta no poder más. No falta el grupo de amigas que bailan entre ellas y no porque nadie las quiera sacar a bailar, sino que ellas mismas quieren estar juntas para cuidarse... Y contarse uno que otro chisme por ahí.
También están esas personas que como cazador, buscan su presa y trazan su plan para llegar a ella. Poco importa si esa persona está con alguien o no, o aun peor, ese "alguien" se encuentra en la misma fiesta.
Pero volviendo al principio, siempre hay ese alguien, que mientras esté en grupo todo marcha normal, pero si por esas razones de la vida, lo dejan solo un momento, su mente queda en blanco.
O tal vez no en blanco y solo se pregunte lo mismo que yo en estos momentos que estoy sentado en un sofa al costado de un parlante a todo volumen.
Todo esto mientras miro "discretamente" a la chica que me atrae y creo que ella tambien lo hace, al menos a mí parecer, y lo hace de una forma muy particular, con esa mirada hipnotizante, incluso hasta intuyo que le gusto un poco, pero dudo que eso lo llegaré a saber... Ok volviendo al tema ¿Por qué eres tan gil y no solo la sacas a bailar y ya? Estarán preguntándose. Pues yo prefiero proceder de otra manera, tal vez una que a pocas personas les parezca "interesante", que es solo ser yo mismo y hablar, no contar grandes anécdotas, solo hablar, dejar que fluya de improviso, no tener nada preparado.
Ir a caminar, sentarse en un parque o algún lugar tranquilo, solo los dos y hablar, considero es incluso mejor que ir a una fiesta.
No digo que no es grandioso pasar un momento divertido y de locura pero a veces los pequeños momentos pueden tener significados más profundos. Momentos donde el tiempo parece no bastar, dónde se puede conocer a una persona mucho más y sin ni siquiera tocarla.
Es gratificante ese sentimiento de escuchar y ser escuchado. Dónde te das cuenta que no estás solo a pesar de que solo se esté con una persona, a diferencia de estar rodeado de multitudes y sentirse perdido entre tantas almas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
