¿No les ha pasado que quieren decir algo pero no tienen las palabras para describirlo? o ¿cuándo piensan tener las palabras para decirlo, se malinterpreta?
Bueno, es muy difícil saber como la otra persona podrá interpretar un mismo mensaje. Puede depender de cómo lo digas, en qué momento lo digas o bajo cual contexto.
Muchas veces, estas dos últimas características pueden ser determinantes, en especial si aquello que uno quiere expresar, lo hace tarde.
Un "te quiero", un "me gustas", un "lo siento", un "gracias", un "quiero intentarlo contigo", a su tiempo, puede hacer la diferencia. Se suele decir "más vale tarde que nunca", pero a veces ese tarde puede serlo demasiado.
Pensar en lo que se dirá es muy difícil, en especial si se quiere expresar un sentimiento. Uno ni siquiera tiene claro lo que siente y piensa en etiquetarlo.
Puede sonar absurdo pero el mismo hecho de reconocer la duda frente a la otra persona, puede ser interpretada como desinterés, cuando eso no es así. Aún así uno pueda encontrar las palabras indicadas para decirle a aquella persona lo que de verdad piensa, si esta no quiere entender, entonces no servirá de nada.
El viento podrá llevarse las palabras de nuestra boca, pero el sentimiento que causó en la otra persona no.
Son en estos momentos cuando resuena en mi cabeza aquella frase de Ludwig Wittgenstein que dice: "De lo que no se puede hablar, es mejor callar", que si bien es cierto él lo atribuía a los significados extralingüísticos, parece que puede ser aplicado a otros campos.
Sé que no soy el único que hubiera querido decir algo o no a alguien y muchos desearían poder volver atrás en el tiempo para cambiar las cosas. Pero no, yo no pienso eso, creo que todo sucede por algo.
Solo queda esperar por lo que venga y rogar que las palabras correctas estén en el lugar correcto, en el momento correcto.
Exacto!
ResponderBorrar